Via Scoop.it - Usos educativos de la PDI
![]()
Via Scoop.it - Nueva red social de Google
![]()
Miguel Ángel Fernández Ordoñez, conocido coloquialmente con el acrónimo de Mafo, se ha convertido en el centro de todas las críticas por su gestión al frente del Banco de España, una institución antaño valorada y hoy acusada de descrédito a nivel internacional.

Venga, si
Gracias JUAN, por el original
Ante experiencias perturbadoras de la vida -como la ruptura de un matrimonio, la pérdida de un trabajo o la muerte de un familiar- muchas personas se deprimen. Sin embargo, otras no. ¿Por qué ocurre esto?
Una persona que vive experiencias traumáticas y no se deprime posee una cualidad que en psiquiatría se conoce como “resiliencia”. (La academia de la lengua define el término como “la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”).
De acuerdo con la doctora Rebecca Elliott, psicóloga de la Universidad de Manchester, todas las personas están situadas en algún lugar de la escala: “En un extremo hay personas que son muy vulnerables. Enfrentadas a situaciones bajas de estrés, o ninguno en absoluto, van a desarrollar un problema de salud mental”.
“En el otro extremo, hay personas que han tenido experiencias muy terribles, y sin embargo permanecen positivas y optimistas”.
La mayoría de nosotros, piensa la doctora de la universidad británica, está más o menos en el medio de la escala.
Pero, ¿qué es la resiliencia? ¿Es algo que hemos heredado o que aprendemos? ¿Puede ser rastreada en la química del cerebro o en la actividad eléctrica? Y si nos falta, ¿la podemos adquirir?
Lamentablemente, la respuesta a todas esas preguntas es muy similar. No lo sabemos.
Hace dos milenios, cuando los primeros seres humanos llegaron a la isla de Madagascar, se encontraron con una isla boscosa poblada por una fauna y una flora muy particular, diferente de la de cualquier otra parte del mundo. Madagascar se había separado de África hace ciento treinta y cinco millones de años, y de la India hace ochenta y ocho. Desde entonces, los seres vivos malgaches evolucionaron aislados del resto del mundo.
Muchas de esas especies, sobre todo las de mayor tamaño, se han extinguido desde la llegada del hombre: hipopótamos, lémures gigantes… La caza, la introducción de especies foráneas y la transformación de los bosques en cultivos acabó con ellas.
Entre las especies extinguidas hay toda una familia de grandes aves parecidas a los avestruces, las aves elefante o epiornitiformes. La mayor de ellas, Aepyornis maximus, es el ave más corpulenta que ha existido, con un peso de casi media tonelada, y una altura de entre dos y medio y tres metros, sólo superada por las más altas de las moas de Nueva Zelanda, también extinguidas.
Los primeros occidentales que llegaron a Madagascar, en el siglo XVII, oyeron hablar a los nativos de una enorme ave que vivía en las selvas pantanosas del sur de la isla, pero en Europa no se dió crédito a estas historias hasta que, a mediados del siglo XIX, se presentaron en la Academia de Ciencias de París tres enormes huevos y algunos huesos de esa ave. Para entonces, el ave elefante ya estaba seguramente extinguida. Mediante el carbono 14 se han fechado huesos de ave elefante del siglo I o II de nuestra era, y cáscaras de huevo del año 1000. Pero la fecha de extinción de la especie es desconocida.
La “democracia” estilo occidental está destruyendo África. Parece que ahí donde uno mire en África se ven elecciones marcadas por la violencia y el derramamiento de sangre. El juego se llama “Compra, amaña o roba” y, si no funciona, envía al ejército francés y a las “tropas de la ONU encargadas de mantener la paz”, bombardea el palacio presidencial y simplemente hazte con el poder por medio de la fuerza bruta.
Se supone que “democracia” significa que los dirigentes de una nación hacen lo que su pueblo quiere que hagan.
Si se pregunta a la mayoría de los africanos que es lo que más desean de sus dirigentes, contestarán: 1) Comida suficiente. 2) Agua limpia para beber. 3) Un techo sobre sus cabezas. 4) Cuidados médicos accesibles y asequibles. 5) Educación para sus hijos.
Las elecciones están muy abajo en la lista de prioridades del africano medio.
Comida, agua, un lugar donde cobijarse y atención médica. Si los dirigentes se preocupan de estas prioridades, entonces realmente están practicando la democracia y si no proporcionan estos servicios a su pueblo, no son democráticos, sin importar si sus amos neocoloniales de Occidente los cubren de elogios.
Todas las naciones de África excepto una están atrapadas en la trampa de las elecciones occidentales. Y toda África, excepto una nación, está desangrándose y en más de un sentido.
Muchos, si no la mayoría, de los países de África pagan más a bancos occidentales por los intereses de sus deudas que la suma total de todos los gastos en atención médica y educación.
Muchos, si no la mayoría, de los países de África padecen dependencia alimentaria: no producen suficiente comida para alimentar a su gente.
Muchos, si no la mayoría, de los países de África dependen completamente de la ayuda económica, incluso Nigeria con su petróleo, tambaleándose de un rescate económico de emergencia de uno de losbankster occidentales a otro.
Ahí donde uno mire en África parece que se encuentra conflictos y guerras, y en todas partes también se ve “democracia” al estilo occidental: elecciones.
La cosa está tan mal que cuando se celebran elecciones sin que estalle la violencia se considera una “victoria para la democracia africana”, aunque el presidente en ejercicio sea el único que se presente a ellas (véase “Liberia: Plenty “democracy,” no electricity”)
(Seguir leyendo en el enlace…)
“bosques azules” o praderas marinas del Mediterráneo, poseen un “gran” potencial para atrapar dióxido de carbono y luchar contra el calentamiento global -superior a la selva amazónica- y abren una nueva puerta al crecimiento económico.
Así lo refleja un estudio científico presentado hoy en unas jornadas organizadas por el Centro de Cooperación del Mediterráneo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, con sede en Málaga.
El informe sobre las praderas de posidonias oceánicas en el Mediterráneo -bautizadas así en honor al dios Poseidón y su contribución contra el cambio climático calcula que pueden ser responsables del 40 % del carbono almacenado cada año por la vegetación costera.
Además, estima que -según la cotización actual (2011) en el mercado de carbono- la cantidad atrapada de CO2 por estas plantas valdría entre 3 y 45 euros/metro cuadrado, es decir entre 17 y 250 veces más que los bosques tropicales.
Si bien la superficie del planeta Tierra está cubierta en su mayor parte por agua, lo cierto es que esta cantidad de agua es pequeña comparándola con el tamaño del planeta. Esta imagen de arriba fue creada para darnos un poco de perspectiva.
El agua no se haya solamente en los ríos y océanos y mares, sino también en el suelo, en los glaciares, en los acuíferos y dentro de ti y dentro de tu perro. Si tomamos esa agua y la usamos para formar una esfera, el resultado es esa perla azul que vemos en la imagen, y como verán es bastante pequeña comparada con la Tierra.
Hallado un esqueleto completo de este mamífero, extinguido en Europa, en el yacimiento del Camp dels Ninots (Girona).
Un Konservat-lagerstätte. Es el nombre científico (en alemán) de algunos yacimientos de excepcionales condiciones. En estos lugares, los restos fósiles se han conservado inalterados a lo largo de millones de años gracias a condiciones geológicas favorables. El Camp dels Ninots, en Caldes de Malavella (Selva) es uno de ellos.
Un grupo de paleontólogos y arqueólogos ha encontrado un esqueleto completo de un tapir que vivió allí hace tres millones de años. El mamífero, extinguido en Europa, es un Tapirus arvernensis, ancestro de una especie que ha sobrevivido en algunas regiones de Asia.
El tapir cuyo esqueleto se ha localizado ahora vivió hace exactamente 3,1 millones de años. Es el tercero que los científicos del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) encuentran desde que se iniciaron las excavaciones en esta zona, en 2003. “Es muy poco habitual encontrar los restos de un tapir entero”, explica Bruno Gómez, uno de los directores del proyecto. El yacimiento concentra ya el 70% de los registros fósiles mundiales de esta especie. “Es el único lugar de Europa donde han aparecido esqueletos completos de este animal”, han explicado Gerard Campeny y Gerard Agustí, los otros dos codirectores del proyecto.
Habitualmente se habla del calentamiento global, sin dudas uno de los problemas ambientales más importantes que afronta el planeta. Sin embargo, otro grave inconveniente es el oscurecimiento global, que ha llegado al 10% en los últimos 50 años. Aunque se conoce poco del mismo, supone igualmente un importante desafío para el equilibrio ecológico.
l oscurecimiento global es una realidad a nivel planetario. Es así que distintos estudios científicos indican que la radiación solar ha registrado una reducción del 10% en los últimos 50 años, mayormente por causa de la contaminación atmosférica generada por la combustión de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo.
Algunas cifras en torno al oscurecimiento global y la disminución de la radiación solar son alarmantes: en la Antártida, la reducción llega al 9%; en Rusia a un 30% y en Europa en general a un 16%. El fenómeno se ve recrudecido por los incendios forestales, los polvos que se emiten al ambiente generados por la actividad del hombre y la industria y las erupciones volcánicas. El conjunto de estos factores logra retener o reflejar los rayos solares, provocando el denominado oscurecimiento global.
¿Qué consecuencias traerá este fenómeno? El principal impacto se relaciona con la fotosíntesis, ya que el abastecimiento natural de oxígeno durante este proceso se complica. Además, tiene un impacto directo en la conformación y distribución de las nubes, un efecto que puede provocar cambios en los regimenes pluviales y sequías.